martes, 27 de junio de 2017

Estoy enferma de urgencia,
de necesidad...

De saltar mil mares
desatar mi maleza...
germinar la esperanza
arrasar la confianza
domesticar las ganas
asaltar las lágrimas
conquistar los miedos
enfrentar los sueños
sentir el alma
correr la esperanza
alcanzar la risa
detener el llanto

Estoy infectada de vida

Porque sonríe...

Vos la ves ahí, parada, transparente, 
como atravesada por el tiempo, los años, 
las vueltas a sol o vaya una a saber qué, 
pero la ves... 
Así, transparente, sonriendo. 
Y no podes dejar de preguntarte: 
¿por qué sonríe? 

Y esa sonrisa petrificada en el aire 
te perfora la memoria, 
hace arder tu existencia y te quema todo por dentro. 
Y te volves a preguntar: ¿por qué sonríe?

Mientras tanto, en un arrebato de ignorancia, 
crees que podes cultivar algún sueño. 
Y, tal vez, perder alguna voz, 
esa que vuelve y vuelve, una y otra vez.

Y no, no sabes por qué ríe ni por qué la voz no te deja, 
y te quedas ahí...
agachada en la nada, sudando silencio...
congelada en la almohada, recordando su mirada...

Y la ves, de nuevo la ves, parada en la plaza, 
como transparente, atravesada por los años, 
sonriendo de punta a punta.
Y sabes, un golpe de llanto te lo confirma, 
que ya no está en la plaza, ni sonríe, ni te llama... 

Y sin embargo el tiempo se quiebra en tu espalda, 
y su mirada atraviesa el viento
se amarra a tu alma y ya no te suelta.

miércoles, 8 de febrero de 2017

"Soy yo..." le dije en un susurro.
Me acerqué despacio y tímidamente le limpie las lágrimas de la mejilla.
Me miró impaciente, y sus ojos brillaron.
Sentí cosquillas en las entrañas,
Y en ese esquivo segundo supe que
No importa cuán infito sea el infierno si se aprende a volar sin amarras.

martes, 13 de septiembre de 2016

31


No voy a ser yo todo el tiempo,
No lo creas, Amor...
En algún momento desnudare mi alma
Y se caerán algunas penas
¡Pero no te preocupes!
No deberás lidiar con ellas
A lo sumo las verás danzar en la cama,
Haciendo cabriolas en mi espalda.

No seré yo todo el tiempo, Amor
Eso te lo prometo
De vez en cuando se me caeran los vestidos,
Y brotaran hojas fuertes que querrán tapar el sol
¡Pero no temas!
No será tu deber podar esa agonía
A lo sumo verás algunas sombras enmudecidas,
Reposar en mi cara

Y si te sorprende, Amor,
Que en un arrebato de sensatez arroje las vendas y agite las alas antaño quebradas
No te preocupes,

Pues esta si soy yo, Amor
Desgarrada, rota, partida en mil retazos
Un remiendo de generaciones
Un injerto de sensaciones
Un huracán de convicciones
Pero dispuesta a amar sin restricciones.

domingo, 26 de junio de 2016

El vestido

Frente al espejo,en un mudo segundo de verdad,
cae su triste y ajado vestido,
el tiempo y los silencios la inundaron de marcas,
mas aún su cuerpo sigue ahí: blando, tibio, vivo!

Flotan mariposas en su vientre,
se arremolinan aves en sus cabellos,
y se siente Ella.

Se mira y las lágrimas besan sus pechos.

"¿Quién soy?" Se pregunta tallando su piel 
con el recorrido de sus manos.
"¿Quién soy?", abriendo las heridas cicatrizadas
a escondidas.
"¿Quién soy?", en voz baja, perdiendo algunos temores...

Levanta el vestido, remedo de remiendos,
y lo mira. 
Inevitable, la pregunta golpea el pecho, la garganta, las manos:
¿Donde estuve todos estos años...?
Quizás ese vestido estuvo tapando el sol,
quizás el vestido cubrió las heridas
y nunca dejó que se curen.
Quizás ese vestido ajado y viejo fue su único aliado...
Quizás...

Tal vez es hora de otro vestido,
uno que deje que la piel se brote, que las heridas cierren,
que el pasto acaricie la espalda y la tierra abrace las piernas.
Un vestido nuevo, propio.
Uno que no se apague en la noche, ni se calme en la tormenta

Tal vez, todos estos años sólo ha sido Ella,
bajo el vestido de Otra, 
que hoy se va y no vuelve más.



dejando el miedo atrás, quizás volar sólo sea saltar bien alto

lunes, 27 de octubre de 2014

Ya no quiero sostener tus manos,

dejaré que caigan tus vestidos,

que se los lleve el viento, 

que vuelen lejos.

No necesito de tu aliento,

dejaré de mirarme en tu espejo.

Quién puede necesitar de tu pelo?

Ya no quiero ser tu presa...

sábado, 3 de mayo de 2014



Y con un poquito de silencio me voy deshaciendo,
me desdibujo en la punta de tu lengua,
y me hago imperceptible...

etérea, simple y ligera.

Te saludo despacio y me voy,
me voy lejos y alto,
finjo no desearte y me desprendo de tu pelo...
Arremeto con miedo, pero me dejo,
salto y me voy,
lejos y alto,
donde tu piel ya no me alcance
y tus sueños mueran pequeños...
Me voy, me voy...
Ya no dejo que tus ojos me toquen
ni que tus manos me hablen.
Me voy, me voy...
quizás no vuele, pero me voy
y ya no lloraré,

salto y me voy...

jueves, 18 de abril de 2013



Se detiene un momento, mira hacia atrás, suelta la hoja y sigue su camino...
Blanca, liviana... 
Corta el aire con su fugaz mirada de inocente.

Siento que vuelve, que se acerca y me besa...

Y sin embargo vuela...
Vuela tan alto que casi no la alcanzo,
vuela tanto que me canso...

martes, 6 de marzo de 2012

Si ya no vuelo...

Si salto y ya no Vuelo, no importa.

Caeré con la fuerza del viento anudando mis alas.
Me romperé en mil astillas.

Que al final no soy Yo, sino esa que se va.
Que no soy yo si no estoy partida, quebrada,
astillada y desparramada en palabras.

Si salto y ya no Vuelo,
tal vez sólo muera...


martes, 31 de mayo de 2011

Tengo tantos problemas para entenderme que ya no me escribo ni me desparramo ni me deliro.
Tengo tantos pensamientos entrecruzados, anudándose a mis palmas, astillandome la garganta, que ya no me escribo, ni me miro, ni me respiro...

domingo, 20 de febrero de 2011

No me quedo


No, no me quedo.
No quiero volver a tu ausencia, tantas veces poblada de ignorancias.


No, no te dejo.
Solo camino lejos de tus manos, que siempre me empañan la mañana.


No, no te miento.
Hoy vuelo bajo, para no caer facilmente en tus garras.


Pero debo correr, saltar, gritar... ¡Volar!


Todo lejos de tu copa, que no quiero ser tu sombra desnuda
ni tu semilla protegida.


Debo desatar tu calma, desamarrar mi alma.
Huir velozmente hacia tu vientre, pero nunca hacia tus pies.


Rugir en tu pecho, bucear en tus cabellos.


Beber la luz de tu mirada,
empaparme de tu almohada.


Cubrirme de esa ausencia, tantas veces compartida.
Teñirme de tu abrazo, y podarme en tu espacio.

Que no me quedo cuando me matas
ni cuando me amas.


lunes, 17 de enero de 2011

necesito...

Siento la necesidad de decir algo, de gritarlo con todas mis fuerzas.
Necesidad de hacer este espacio bien mio, y que resuene por todas sus partes mis palabras, pero no se qué decir,
porque las palabras se enredan en mi lengua, los sentimientos se me apelotonan en el pecho, y las razones se me escapan lejos.

Necesito sentirme incoherente, y derramarme en la tinta de una hoja, pero no soy papel ni lápiz ni pluma...

soy burda, soy humana, soy pequeña...


necesito escribir

martes, 2 de noviembre de 2010

Astillada...

Me siento astillada en todo el cuerpo.

Astillas en mis palmas, en mis dedos, en mis sienes
en mi pecho, en mi alma, en mi beso,
en mi garganta, en mi mente

Así y así,
astillas en todas partes.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Extrañando...

-Te extraño - le dije mirándola a los ojos.
-Yo también te extraño - me respondió en un sonoro silencio.

Y ambas nos miramos tristemente, porque sabemos lo difícil que es volver a un lugar que nunca estuvo, a un tiempo que nunca fue... a unos versos que jamás se escribieron.


-Cómo me gustaría volver... - sollocé cuando ella ya estaba lejos.

Ahora siento ese invernal beso en mi espalda, y comprendo que no podrá volver. Y me empeño en imaginar la vuelta. Vuelta a un lugar que desconozco, que ya no es mío. Y el vestido ya no me entra, la piel ya no me sobra, las manos no me tiemblan.

Volver, volver... el tiempo siempre me empuja a sus pies.

...

miércoles, 28 de julio de 2010





"Como quien baja la persiana al irse el sol,
hoy le digo Adios a mis tristes Alas Rotas..."







hasta siempre....

lunes, 29 de marzo de 2010

Tormenta

Surge la tormenta, voraz veneno que todo lo incendia.

Derriba la calma, y se pierde en los pliegues de tu cara.

Contamina las palmas, y las huellas se pierden en tu cuerpo.


Reclama el fuego que le pertenece, la sed que le falta,

la bruta necesidad de sentirse poblada de palabras.


Atrae fantasmas ciñendo la noche que nos contempla,

y en un suspiro ahoga los ruidos secos de nuestra desgracia.


Pulso devorado por el tiempo, marcas de horas pérdidas,

horas que nos dejan, fingiendo el falaz momento de sinceridad.


Nos arrancamos la piel, y sólo la verdad se desnuda ante nuestros ojos

que somos uno, y no tenemos remedio.


Lentamente, el agua golpea nuestro inconsciente,

y lava la mecha de ironía contenida.

Galopa nuestro enfermo deseo de no contenernos,
y la locura nos cabalga a los límites de nuestro fuego.


Que somos Uno, y ya no tenemos remedio.


y que ya no quede nada...

viernes, 12 de febrero de 2010

Mujer

Y finalmente se desarma,

se pierde en piezas grises y beatas.
Ella no es difícil, pero tampoco sencilla.
Se levanta el velo y deja que el sol seque sus lágrimas,
arremete bocanadas de aire y vuelve a cubrir su rostro.

Es una pérfida persona, en el umbral de una vida,
y se pregunta, incesante,
¿qué es tan importante como para atarla a ella?.

Y se arremolina en su vientre, tallando su destino,
venciendo su facto aroma a hoja seca.
Componiendo, al margen de su vestido, Una, Otra.
Piezas que se vuelan, se entretejen y la dejan.
Piezas que faltan, que crecen, que ya no vuelven.

Y se arma, de todo y de nada.
Frente al espejo gime su verdad hecha trizas,
y vuelve a llorar.

Mujer de cálidos besos, y amargas llagas.
Mujer, al fin.
Y al principio también.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Ahora,
ya podes volar sin alas.
Que ya no vas a sentir esta tormenta en tus palmas.


lunes, 23 de noviembre de 2009

Mudanza

Me voy.

Me alejo de tus noches frías y de tus silencios eternos.

Me voy y te dejo,
me mudo y me llevo las frazadas.

Quiero abrigar la falaz esperanza de que la vida
no es ni tan ruda ni tan cruda.

Sobra piel en tu alcoba, y carne en tus manos.

Te dejo y me voy.
Me voy para nunca más recordarte.

Me mudo de ropas y de sueños.

Te dejo, eternamente te dejo y me voy.

Adiós.

alas plegadas practicando el vuelo veloz...

Versos a la tristeza de Buenos Aires...


Y yo se que sí, que hablamos de lo mismo, no importa cuánto tiempo después o en qué tiempos nos hayamos proyectado. Cuando te leo es como alborotar el agua con sólo agitar los dedos...


Tristes calles derechas, agrisadas e iguales,
por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo,
sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo
me apagaron los tibios sueños primaverales.

Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada
en el vaho grisáceo, lento, que las decora.
De su monotonía mi alma padece ahora.
-¡Alfonsina!- No llames. Ya no respondo a nada.

Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero
viendo en días de otoño tu cielo prisionero,
no me será sorpresa la lápida pesada.

Que entre tus calles rectas, untadas de su río
apagado, brumoso, desolante y sombrío,
cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.

Alfonsina Storni